Manifestaciones del Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Manifestaciones del Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Announcement Date: 23rd febrero 1917

El 23 de febrero (el Día Internacional de la Mujer Trabajadora se celebraba en Rusia ese día debido a que el calendario entonces vigente en Rusia iba con 13 días de atraso) se celebraron grandes manifestaciones en contra del zarismo. Aunque aquellas manifestaciones eran una continuación de un gran malestar previo (en enero hubo manifestaciones por el Aniversario del “Domingo Sangriento”, y el 14 de febrero hubo huelga en Petrogrado) y de no derrocar inmediatamente al Zar, se establece por consenso historiográfico ese día como el comienzo de la Revolución de Febrero.

En los días anteriores, el Gobierno decretó restricciones en la distribución de alimentos y la falta de combustible provocó el cierre de varias fábricas, llegado a cerrar Putilov el día 21 de febrero. Ese mismo día el Zar fue al frente, a la cuidad bielorrusa de Mogilev. Por otra parte, el malestar del pueblo iba en aumento y el Día Internacional de la Mujer Trabajadora (fecha importante en el calendario socialista) era apropiado para mostrar ese hartazgo públicamente: las obreras de Viborg del sector textil llamaron a la huelga. Además, también se dieron incidentes en las colas para conseguir pan. Esos incidentes, en la mayoría de los casos, fueron protagonizados por mujeres, que rápidamente se acabaron sumando a los mítines con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Al mismo tiempo, en la Duma hizo un llamamiento para manifestarse contra la hambruna. Para el medio día casi 50.000 mujeres estaban en la calle, yendo de fábrica en fábrica a sacar a los trabajadores de las mismas (para el mediodía había 21 fábricas en huelga, y al acabar la jornada, alrededor del 80). Aquel día, según el historiador Richard Pipes, salieron a las calles de Petrogrado entre 78.000 y 128.000 personas (según ese mismo historiador, el supuesto buen tiempo de aquel día ayudó a que, en medio de un invierno duro, la gente saliera de casa). Y según Rex Wader, 90.000, cifra dada por buena por Trotski (a la tarde se sumaron algunos trabajadores, sobre todo, obreros del metal que también estaban en huelga).

Las manifestaciones fueron tan  multitudinarias que los mandos militares ordenaron a la tropa no abrir fuego. En muchos casos las mujeres preguntaron a los policías si se atreverían a disparar al pueblo, con el consiguiente reforzamiento de los y las manifestantes al confirmar que no se dispararía sobre la multitud (según informes de la Ojrana, policía secreta zarista, los soldados tampoco querían disparar). Esta circunstancia (habida cuenta de que el Gobierno zarista estaba habituado a la represión) ayudó a que en los jornadas posteriores saliese más gente a las calles (según el historiador Orlando Figes, “se hizo patente la debilidad del Gobierno”; Figes afirmaba que la mayoría de los cosacos eran reservistas y no conocían Petrogrado). A parte de algunos robos a tiendas, no se dieron apenas incidentes.

Según los historiadores, los partidos socialistas no esperaban que se diesen semejantes movilizaciones con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora y prepararon mítines de propaganda rutinarios (según el obrero bolchevique Kayurov, responsable del Comité bolchevique de Viborg, la apuesta de grandes movilizaciones se había realizado para el Primero de Mayo), por lo que las movilizaciones de las mujeres le sobrepasaron. Es cierto que los cuadros más cercanos a las bases de los partidos socialistas, (sobre todo las mujeres) hicieron trabajos de agitación a favor de la huelga y que en algunas fábricas consiguieron sacar a la calle a las trabajadoras, pero la huelga no estaba en los planes de ningún partido socialista (por si fuera poco, los partidos estaban sin dirección efectiva, ya que la mayoría de las direcciones estaban, o bien en el exilio, o bien en prisión, por lo que no tenían fuerza para organizar manifestaciones espontáneas de semejantes dimensiones de un día para otro). La emergencia de semejante energía animó a los partidos revolucionarios a convocar más protestas los siguientes días. Las protestas de aquel día eran inicialmente económicas, a favor de un reparto de pan más justo. Sin embargo, el hecho de realizarse el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, les confirió un sentido político y a la tarde se empezaron a oír demandas políticas. En los días siguientes las protestas fueron totalmente políticas.

(En la foto, una imagen de la manifestaciones que hubo en Petrogrado conmotivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora).