Los Días de Julio

Los Días de Julio

Announcement Date: 4th julio 1917

Los Días de Julio: En los primeros días de julio, manifestaciones de gente armada formadas por trabajadores, soldados y algunos marineros armados; con intención de reivindicar el poder de los Soviet.

Esas manifestaciones, empezaron contra la continuación de la guerra imperialista, sobre todo debido a la ofensiva militar (esa ofensiva no consiguió romper el frente alemán y además muchos soldados de origen obrero y campesino murieron inútilmente) y al hambre que pasaban obreros y campesinos. Además hay que tener en cuenta que ¡ el Gobierno Provisional estaba en crisis, y es que, el 2 de julio los kadetes (excepto el primer ministro Lvov) abandonaron el Gobierno, como medida de protesta contra la aprobación del Gobierno de la autonomía de Ucrania. Los intentos de los ministros socialistas del Gobierno y los partidos que estos representaban, eseristas y mencheviques, para que los liberales entraran al Gobierno y la negativa dada a la creación de creación de un Gobierno socialista o de proclamar un Gobierno soviético (Tsereteli propuso una reunión extraordinaria del Comité Ejecutivo de los Soviet para discutir de este tema), enfureció a muchos obreros y soldados de origen obrero. Hubo también otras razones, por ejemplo, los anarquistas estaban furiosos tras la decisión en junio del Gobierno de desalojarles de la villa de Durnovo que ellos habían ocupado; y además la guarnición militar de Petrogrado (que tenía una tendencia de izquierda radical), según los rumores podía ser disuelta y mandada al frente; por ejemplo la Primera Unidad de Ametralladoras (Según el “Primer Decreto” del Soviet de Petrogrado, el Gobierno no podía hacer mover tropas sin el permiso de los Soviets; el historiador derechista Richard Pipes aprueba esta decisión, puesto que “ningún Gobierno democrático puede permitir que su armada este bajo la influencia de las decisiones de los radicales”). El objetivo de estas manifestaciones era que los Soviets (en la que mencheviques y eseristas tenían mayoría) tomasen el poder, no el que las manifestaciones tomaran el poder. Por otro lado los bolcheviques (a los cuales los manifestantes tenían por un partido cercano) no querían tomar el poder, ni ir a un combate frontal contra los Soviets. Tal y como explico Stalin el 23 de julio en el periódico Rabochi i Soldat: “Los manifestantes no querían derrocar al Soviet (…) si no que el Soviet tomara el poder (…) pero los miembros del Comité Ejecutivo no quisieron seguir el camino de la revolución”. Stalin, en un mitin de los bolcheviques, describió las manifestaciones como una “invitación hecha a los partidos socialistas”. Por otro lado, Lenin, el 1 de julio, un poco antes de llamar a las manifestaciones, saco un artículo que anunciaba el espíritu de las manifestaciones con el título de “¿Quién es el responsable?”, en el mismo dijo “si mencheviques y eseristas no traicionaran la revolución, en mayo el Comité Ejecutivo del Soviet estaría en el poder”; en la práctica era eso lo que pedían los manifestantes.

Ante las manifestaciones antimperialistas de julio, en general el Partido Bolchevique tuvo una posición cambiante, y nunca de dirección, y ni mucho menos favorable a la radicalización de la manifestación. Y es que, la posición oficial del Partido, hasta conseguir la mayoría en los Soviets (en los órganos que eran de representación de los obreros), radicaba en no tomar como realistas las rebeliones armadas y los intentos de tomar el poder.  Más aun, el 2 de julio, en la Conferencia Bolchevique de Petrogrado, Moisei Volodarski negó que  el partido iba a llamar a otra manifestación, y el Comité Central dio orden a la Organización Militar Bolchevique “que no tomara parte”. Sin embargo, muchos bolcheviques radicales quisieron convertir esas manifestaciones en rebeliones contra el Gobierno Provisional, este posicionamiento extremo tuvo apoyo en su base militante, entre la dirección fue Andrei Bubnov el más destacado partidario en apoyar como Partido las manifestaciones (Vera Slutskaya también hizo causa con esa posición). Además de ello, la Organización Militar Bolchevique también apoyó manifestaciones, pero no con la intención de asaltar el poder (un miembro de esta Organización, Nevski, confeso: “nuestro trabajo, el de la Organización Militar Bolchevique, encarnó espíritu de la manifestación”, esto es, no dijo que ni que hubo orden directa). Como Stalin escribió más tarde, “esta manifestación, como la de julio, fue resultado de la ira de la calle, de la agresividad de las masas”. Según Trotski, “los bolcheviques se esforzaron con denuedo para que la manifestación quedase en eso, en una maniestación (… pero los manifestantes estaban preparados para asaltar el poder”. Tanto la derecha como la prensa favorable al Gobierno, hizo a todo el Partido Bolchevique responsable,  como si fuese un “intento de Golpe de Estado Bolchevique”.  El historiador Richard Pipes también apoya esta posición, ya que describe Los días de Julio como “la mayor metedura de pata de Lenin” y la conocida versión actual la  presenta como si fueran “el resultado de la distorsión de los bolcheviques”. En aquellos días el menchevique Nikolai Sukhanov” también hizo acusaciones parecidas, los manifestantes querrían reivindicar “un nuevo Gobierno siendo jefes Lenin, Trosky  y Lunacharski”. No hubo algo así, en los días anteriores, el mismo Lenin estaba de vacaciones en Finlandia con el poeta bolchevique Damian Bedni y Vladimir Bonch-Bruyevich; y volvió a Petrogrado nada más saber de las manifestaciones, habiendo llegado el 4 de julio (las manifestaciones empezaron el 3 de julio). Según su biógrafo Robert Service, “cuando despertó el 4 de julio, Lenin todavía no sabía nada”. Las manifestaciones  fueron en buena medida espontáneas, pese a que muchos militantes de base y representantes  bolcheviques de bajo nivel (y en menor medida, algunos eseristas de izquierda) tuviesen intención de sacar las tropas a las calles e incidiesen en ello. (No fue el caso de los anarquistas, ya que estos como colectivo o movimiento trataron de organizar manifestaciones masivas y armadas). Según Service “Los bolcheviques y la Mezhraionka no organizaron manifestaciones, pero hicieron de todo para aumentar las perspectivas de sus militantes de base”.

Manifestación en la Perspectiva Nevski, posiblemente el 3 de julio.

Las manifestaciones empezaron el 3 de julio, sobre todo por iniciativa del Primer Regimiento de Ametralladoras, y sobre todo por el empuje anarquista (Pipes identifica por error al Regimiento de Ametralladoras con los bolcheviques: en ese momento, el Partido Bolchevique no estaba convencido a convocar otra masiva manifestación tras la de junio. El miembro del Comité Central Tomski dijo que fue una “manifestación espontánea y convocada por algunos elementos por su cuenta” y “ahora tomar la iniciativa en nuestras manos podía ser peligroso”). Ese regimiento envió representantes a otras unidades militares y obreras y recibió el apoyo de los trabajadores de Putilov (la fábrica más grande de Petrogrado, estaba en huelga) y de los marineros de Kronstadt. A las tres de la tarde, todavía, el Partido Bolchevique no estaba de acuerdo con las manifestaciones, e hizo el llamamiento a no manifestarse (esa orden llego a las 4 de la tarde, según Stalin “tomamos la decisión de no apoyar las manifestaciones” y el mismo Stalin confirmó esa decisión a las cinco), aun así por la tarde las manifestaciones se dirigieron a las sedes bolcheviques, con la intención de recibir el apoyo del Partido (muchos miembros del partido estaban en la manifestación, sobre todo los de la Organización Militar Bolchevique, con Semashko a la cabeza). El Partido no logro detener la manifestación, y por lo tanto se unió a la manifestación, a pesar de no ver posible la toma de poder (Stalin lo cuenta así “ a las siete de la tarde (…) unos camaradas de nuestro partidos salieron a intentar convencer a los manifestantes que desistiesen, y fueron pitados (…) entonces nos dimos cuenta que debimos apoyar la manifestación” ; dijo Kamenev “nosotros no llamamos la manifestación, pero una vez que se realizó, nos correspondía tratar que esta fuese organizada” (para Pipes, quien tras la Crisis de Julio solo ve el “intento de golpe de Estado” bolchevique, este llamamiento a la moderación “fue un cebo para que los bolcheviques controlaran la manifestación”). La sugerencia de los bolcheviques era ir al palacio Tauride, ya que allí se reunía el Soviet de Petrogrado, para convencer al Soviet de que tomara el poder. A las 7 de la tarde tropas de ambos lados empezaron a tomar posiciones, y a las 8 empezó la manifestación. Hubo tiroteos en el camino, y unos 60 mil 70 mil soldados se unieron ante el palacio que estaba sin protección. Si hubieran querido los obreros, podrían tomas el poder, pero no era ese su objetivo, sino que los Soviets tomaran el poder. El Soviet no quería algo así (a pesar de que defendieron una moción los bolcheviques propusieron, “A favor del Gobierno del soviet”), y por la mañana se retiraron todas las manifestaciones), y a la madrugada, las manifestaciones se retiraros (según Stalin, a medianoche había todavía 30.000 manifestantes en las calles).

El 4 de julio las masas acudieron a la sede del Partido Bolchevique en busca de instrucciones.

Las manifestaciones del  4 de julio fueron más numerosas, ya que ese día comenzó con una huelga. En ese caso el Partido Bolchevique apoyo las manifestaciones a desde el principio, pero como el día anterior, sin buscar confrontación con los Soviets, llamo a obreros y soldados (la decisión la tomaron la noche anterior, el lema seria “todo el poder para los Soviet”) a “mostrar Voluntad”. El principal impulsor de esta decisión fue Stalin: “El Partido no puede andar ocultándose”; y fue él quien escribió la proclama del día 4 (según Stalin, la decisión se tomó a las 11 de la noche del día anterior). Ese día la Organización Militar Bolchevique se unió a las manifestaciones desde el principio, pero no como una ofensiva. El Partido Bolchevique se unió ese día a las protestas, pero con el objetivo  de que los Soviet tomaran el poder, no con el objetivo de ir contra la dirección de los Soviet. Lenin que llego ese día Petrogrado, pidió moderación a los manifestantes reunidos en la sede del Partido Bolchevique (al parecer, al llegar a la sede del Partido, estaba muy enfadado con bolcheviques radicales que se unieron a las manifestaciones: “tendríais que recibir una paliza” les debió de decir). Ese día medio millón de manifestantes se reunieron frente a la sede del Soviet, pero al igual que el día anterior, sin un claro objetivo. Francotiradores partidarios del gobierno dispararon contra los manifestantes, matando a unos 400, esto enfado aún más a los manifestantes. Las contradicciones de estas manifestaciones, ese día dieron fruto a uno de los acontecimientos más conocidos de 1917; teniendo rodeado  los obreros la sede del Gobierno Provisional, al salir el jefe de partido eserista y Ministro de Agricultura Viktor Chernov a tranquilizar a los manifestantes, fue detenido por estos; uno le gritó “¡Toma el poder cuanto te lo entregan, hijo de puta!”. La mediación de Trotski dejó libre a Chernov. Ese día el Gobierno acordó retirar las tropas del frente y traerlas a Petrogrado para luchar a favor del Gobierno. Para fortalecerlo, el ministro de Justicia Pereverzev presento las supuestas pruebas que vinculaba a Lenin y los alemanes (que de por sí correspondían a una investigación sin terminar), posteriormente se probó que esas “pruebas” eran falsas (Stalin negocio con Chjeidze, el presidente de los Soviets, que esas calumnias no salieran en prensa y Chjeidze acudió a los periódicos; pero aunque la mayoría de periódicos se negaron a publicar rumores – el único que lo hizo fue el de extrema derecha Zhivoe Slovo (Palabra viva)- Pereverzev los sacó por su cuenta). Sin embargo, como el Soviet no tomaría el poder (Lenin después diría “Spiridonova y mencheviques internacionalistas estaban dispuestos a tomar el poder”), los manifestantes se retiraron decepcionados, pese a que si hubiesen querido, habrían sido capaces de tomar el poder. Los marineros de Kronstadt tomaron la cárcel-fortaleza de Pedro y Pablo cuando se estaban retirando.

El 5 de julio fueron llegando las tropas favorables al Gobierno, y entonces los partidarios del Gobierno comenzaron a sentirse fuertes. El Soviet aceptó una moción de los eseristas de derechas, que expresaba al su apoyo Gobierno Provisional de coalición. Ese día comenzó la represión contra los bolcheviques, por ejemplo, tropas favorables al Gobierno asaltaron la redacción del periódico Pravda, cerrando el periódico (estuvieron por detener a Lenin, pero este huyo unos minutos antes, convencido por Stalin), y rodearon el Palacio Kseshinskaya que era utilizado por el partido como sede. Los ciudadanos derechistas, alentados por las informaciones sensacionalistas que vinculaban a Lenin con los alemanes, salieron a golpear a los bolcheviques y en defensa del Gobierno. Por otro lado, los obreros tras manifestarse durante dos días sin objetivo ni motivo concreto, se desmovilizaron abatidos, y los bolcheviques desconvocaron las manifestaciones (según parece, tomaron esa decisión tras lograr el acuerdo con Mijail Liber, uno de los dirigentes del Soviet). Los eseristas y los mencheviques (o al menos las direcciones de estos partidos) prefirieron seguir en alianza con la burguesía liberal y el imperialismo, que unirse a los obreros revolucionarios.

Al amanecer del 6 de julio, los partidarios del Gobierno tomaron el Palacio Kseshinskaya, y aumento el acoso contra los bolcheviques. El mismo 6, los bolcheviques, dieron la orden a los obreros de desactivar la huelga y 7 de julio, la orden de volver al trabajo. Ese día el Gobierno dicto orden de detención contra Lenin, Zinoviev y Kamenev. Lenin y Zinoviev fueron a la clandestinidad, en espera de que el juicio no fuera justo, y porque las tropas podían matarlos en el camino. También ese día, las tropas del Gobierno tomaron la fortaleza-cárcel de Pedro y Pablo. (Stalin fue quien hizo el trabajo de intermediario en la rendición pacifica de ambos núcleos).

El 8 de julio Georgi Lvov dejo el puesto de primer ministro y el eserista Aleksandr Kerenski tomó su puesto. Así justifico Lvov su dimisión: “Solo hay una oportunidad, desarmar a los obreros y cerrar el Soviet. Yo no puedo hacerlo, pero Kerenski sí puede hacerlo”. El mismo 8 de julio Lenin tomó la decisión de no presentarse frente a los juzgados, esa decisión se hizo pública en el 15. (Lenin, al parecer al principio se quería entregar, pero Stalin y Ordzhonikidze lo convencieron para que no hiciera algo así, ya que no existían garantías de que no lo matarían antes del juicio).

El motivo principal de la derrota de los obreros en los Días de Julio fue la falta de dirección y la falta de objetivos concretos. De hecho, por un lado no querían tomar el poder, sino que otros lo tomasen pero tampoco tenían un candidato para tomar el poder: el Soviet no quería tomar el poder, y los bolcheviques no veían posible tomar el poder. Por otro lado, los manifestantes tampoco tenían un “programa fijo”, no estaba claro si querían instaurar el “Gobierno soviético” para ampliar las reformas de la revolución de febrero, o si querían para hacer una segunda revolución socialista (los bolcheviques tenían claro el programa, pero como se ha dicho, no querían tomar el poder). Como dijo Lenin “en los días de Julio los bolcheviques no tomaron ni un solo edificio”. En la lectura que hizo Lenin el 7 de julio, las manifestaciones del 3-4 de julio, las relaciono a las manifestaciones del 3-4 de julio, y fijo la razón en la “cólera de las masas”. Mientras, fuera de Petrogrado, estas manifestaciones apenas tuvieron eco, y así, era muy difícil tomar el poder y aún más enfrentándose a las zonas rurales. Como dijo Stalin en el VI Congreso del Parido Bolchevique: “sí, el 3 y el 4 de julio pudimos tomar el poder, pudimos obligar al Soviet a tomar el poder. ¿Pero hubiésemos podido sostener ese poder? Los Soviets locales,  las provincias rurales, las tropas del frente, se levantarían en contra nuestra”. Según la lectura que hizo Trotski “las masas querían el poder para los Soviets, pero estos no querían tomas el poder (…) los bolcheviques podían haber tomado el poder, pero estaría por ver si podrían sostenerlo (…) ya que el proletariado no tenía la homogeneidad necesaria para una lucha de ese calibre”. Trotski también dijo que “fuera de Petrogrado las manifestaciones tuvieron muy poco eco”. Según la opinión de Stalin, que reflejó en la obra La Revolución de Octubre y la táctica de los comunistas rusos que escribió con posterioridad “(en julio) el Partido no tenía un ejército político formado por obreros y campesinos (…)lo de julio, en el contexto de un ciclo ascendente del movimiento de masas que iba de abril hasta octubre (…) fue un paso del Partido para tomar la dirección de dicho movimiento y para preparar su ejército político”. Según Stalin, julio de entenderse “como un esfuerzo en el aspecto principal de nuestra táctica de esa época, consistente en aislar e mencheviques y eseristas”. “La instauración de un Gobierno soviético formado por menchevique y eseristas (…) daría a los bolcheviques libertad de agitación y facilitaría mediante el desarrollo pacífico de la Revolución que los bolcheviques obtuviesen mayoría en los Soviets (…) Esto facilitaría las condiciones para instaurar la dictadura del proletariado, ya que poniendo en el poder a mencheviques y eseristas (…) la verdadera naturaleza de estos partidos quedaría al descubierto y aceleraría el proceso de alejamiento de las masas de estos partidos y de su aislamiento”. Como dijo Lenin “sabíamos muy bien que entonces no teníamos mayoría en los Soviets”. Así pues, antes una crisis de Gobierno, los mencheviques y los eseristas prefirieron fortalecer la alianza con los kadetes (pidiéndoles que regresasen al Gobierno) en lugar de unirse a los bolcheviques.

El Gobierno Provisional realizo una represión sangrienta contra los obreros e hizo culpable al Partido Bolchevique al completo; dejó fuera de la ley la prensa bolchevique y dio orden de detener a los responsables bolcheviques: muchos fueron encarcelados (por ejemplo Kollontai y Kamenev) y algunos otros, por ejemplo Lenin y Zinoviev, tuvieron que pasar a la clandestinidad; aun así, el Gobierno Provisional no logro destruir al Partido Bolchevique. Tras los Días de Julio, no antes, se extendió la campaña calumniosa  para describir a Lenin y a los bolcheviques como “espías alemanes”. Entonces la prensa de la derecha puso también como objetivo al ministro de Agricultura, el eserista Chernov, por firmar este en 1915 el Manifiesto de Zimmerwald contrario a la guerra. Y es que, las diferentes fuerzas derechistas (también los kadetes) tenían un cada vez mayor rechazo hacia el Gobierno provisional y al Soviet que lo apoyaba,  y comenzaron a posicionarse en favor de algo similar a una dictadura. EL mismo Soviet tuvo que cambiar de sede desde el Palacio Táurida al Instituto Smolni. Esta situación de clandestinidad de los bolcheviques duró hasta el levantamiento de Kornilov de agosto. Como el Soviet rechazó tomar el poder y además se alineó con el Gobierno, los bolcheviques dejaron a un lado la consigna “¡Todo el poder para los Soviets!” y tomaron la decisión de combinar el trabajo legal (en la medida que era posible) y el ilegal. En la decisión de dejar esa consigna a un lado, Lenin argumento que era “adecuado para el desarrollo pacífico de la revolución (…) pero tras el cambio de la situación posterior al 4 de julio, imposible”. Entre los eseristas y los mencheviques, los días de Julio provocaron la división de los partidos entre los del sector derechista que reforzaron los vínculos con el Gobierno de coalición y entre un sector de izquierda que tenía un escepticismo cada vez mayor hacia este.

(En la imagen de arriba, se ven a la masas corrindo en busca de protección tras el tiroteo por parte de francotiradores adictos al Gobierno en el cruce entre la Perspectiva Nevski y la calle que venía del puente Liteini, el 4 de julio).