Las “cartas desde lejos” de Lenin

Las “cartas desde lejos” de Lenin

Announcement Date: 7th marzo 1917

En estas cartas que Lenin escrió como pudo (la información le llegaba a Zurich a cuenta gotas), nos aporta la valoración sobre los hechos acaecidos en la revolución de febrero y los días posteriores en Rusia. Se trata de cuatro cartas pues la quinta la dejó sin acabar. Antes de ello, el 4 de marzo, escribió el Borrador de las tesis. Lenin enviaba estas cartas de Zurich a Petrogrado a través de Oslo y las escribió entre el 7 y 12 de marzo. La primera carta, llamada La primera etapa de la primera revolución, la publicó el periódica Pravda entre el 21 y 22 de marzo. Las demás no se publicaron hasta 1917, aunque influenciaron en trabajos escritos más tarde como Cartas sobre táctica y Las tareas del proletariado en nuestra revolución.

Aunque Lenin no tuviera toda la información a la hora de escribir estas cartas, se reflejan indicios de la táctica que el Partido Bolchevique mantuvo en los siguientes meses, táctica que resumió una vez había vuelta a Rusia en las Tesis de Abril. En estas cartas, Lenin denunció el carácter imperialista de la guerra y lamentó que la nueva Rusia “democrática” siguiera en esta guerra; además, se mostró contrario a las opiniones de algunos socialistas que decían que “esta guerra ya no es imperialista”. En la primera carta del 7 de marzo, ascribió que la guerra y la actitud ante ella era el eje más importante y por lo tanto, se mostró contrario a los “socialchovinistas” faborables a ella y a los “socialpacifistas” que sin derrocar el capitalismo creían que la guerra podía acabar con un “acuerdo pacífico”. Lenin escribió que seguir en guerra era seguir sumergidos en la espiral imperialista, y denunció que dentro de la revolución de febrero existía un complot dirigido por ingleses y liberales (sobre todo en nombre del nuevo Gobierno). Según Lenin, el nuevo Gobierno no era más que un Gobierno de continuidad, y los trabajadores no podían respaldar dicho Gobierno, menos aún con la excusa de que se trataba de “una revolución burguesa”. Lenin abogó por una paz que denunciara los pactos secretos.

En la segunda carta del 9 de marzo, Lenin constataba que la única fuerza organizada y que en la práctica la única que hizo la revolución era el proletariado, por lo que la burguesía solo podía mantener el poder con ayuda de algunos elementos de los Sóviets. Lenin veía imposible una unión “política” con el “defensismo revolucionario” o “republicano” y calificó de “traición a la revolución” que los Sóviets defendieran el Gobierno burgués. Por otro lado, aplaudió la creción del “Comité de Vigilancia” (es decir, la Comisión de Enlace) para “controlar” el Gobierno Provisional, pero decía que para que fuera “realmente revolucionario” debía jugar con sus fuerzas y no debía “limitarse al parlamentarismo”.

En la tercera carta del 10 de marzo, denunció el llamamiento del Sóviet de Petrogrado y su presidente Chjeidze a “participar en el Gobierno”, por no querer derrocar dicho Gobierno. Por otro lado (basándose en unas declaraciones del menchevique Skobelev), dedujo que “la segunda revolución” (proletaria) estaba por llegar. Además, escribió sobre la necesidad de crear Sóviets en toda Rusia, la necesidad de que se convirtiesen en órganos de “revuelta” y “poder” (es decir, con el esquema de la Revolución de Octubre de 1917) y la necesidad de crear “Sóviets de campesinos pobres” (adelantando la poñitica que los bolcheviques aplicaron en 1918). Repitió que la revolución de Febrero fue “la primera etapa de la Revolución” (por tanto, una revolución inconclusa), y que debía construir su propio poder con su propio armamento.

En la cuarta carte del 12 de marzo, Lenin vuelve al tema de la guerra y la paz y por lo que escribe, es imposible que “este Gobierno” haga la paz, por lo que es inútil ilusionarse con ello. Lenin repite que el Sóviet debe denunciar todos los pactos secretos y publicarlos, y relaciona la paz con la libertad de todas las colonias y pueblos sometidos.

 

(En la todo la segunda “Carta desde lejos” que envió Lenin, del 9 de marzo de 1917)