La manifestación de junio

La manifestación de junio

Announcement Date: 18th junio 1917

En junio se realizó una manifestación revolucionaria contra la continuación de la guerra imperialista y en favor del Poder Soviético.

Al principio, el Partido Bolchevique, quiso llamar una manifestación armada para el 10 de junio (por esas fechas, la intención dl Gobierno Provisional, era realizar otra ofensiva militar en la guerra imperialista, aunque los soldados que tendrían que dar la vida la rechazaban) para demostrar la fuerza de la opinión contraria a la guerra imperialista. La idea de llamar a la manifestación la lanzo la Organización Militar Bolchevique por primera vez el 23 de mayo, y el 1 de junio la Organización Militar Bolchevique y el Soviet de Kronstadt realizaron un llamamiento a favor de una manifestación armada. La dirección del Partido Bolchevique tomo el 6 de junio la decisión de hacer la manifestación, y el 8 de junio el Comité Central Bolchevique lo ratifico (131 votos a favor, 6 en contra y 22 abstenciones, afirmando que el carácter de la manifestación seria pacífica. La organización Mezhraionka (todavía no se había fusionado con el partido) se unió a esa idea de manifestación.

Pero debido a los incidentes ocurridos en los días previos (en el barrio de Viborg, debido a la ocupación de la hacienda de Durnovo), la Asamblea General de los Soviet de Toda Rusia (teniendo aun los mencheviques y los eseristas la mayoría) prohibieron esa manifestación; y el Partido Bolchevique, para no chocar con los Soviets (ya que todavía sus fuerzas al lado de los conciliadores no eran tan grandes), cancelo el llamamiento. Según la declaración hecha por los bolcheviques el mismo 11, “si la manifestación no se hizo, no fue porque la mayoría menchevique y eserista de la Asamblea General de los Soviets lo prohibiera, sino porque los bolcheviques la cancelamos (…)  que los eseristas y los mencheviques inventándose un complot militar se unieron con la contrarrevolución (…) y queríamos que saliese a la luz que quisieron desarmar a los trabajadores revolucionarios.”. Esta declaración era de leerse el 12 de junio, pero al delegado bolchevique no se le dio turno de palabra. Tsereteli, el mismo 11 de junio, en una conferencia realizada dijo que lo de los bolcheviques “era una manifestación preparada como si se tratara de un complot para derrocar al Gobierno y coger el poder”, lo que era totalmente falso (a decir verdad, Tsereteli se basó en otro menchevique, Sujanov para lanzar esas acusaciones) e hizo la petición de “desarmar” a los bolcheviques. El bolchevique Kamenev ofreció su cabeza a Tsereteli para que lo detuviera, probando que esas acusaciones más que ciertas eran demagogia.

El 11 Lenin dijo “nosotros no vamos coordinar nuestra lucha con la “lucha” de defensistas y reformistas (…) nosotros vamos a defender nuestra libertad de propaganda (…) Solo consideramos que hay para vosotros una sola de las razones para prohibir la manifestación: que los contrarrevolucionarios agazapados pueden sacar ventaja. En ese caso el Soviet debería de detener a esos contrarrevolucionarios”. Lenin tacho de “histéricas” las acusaciones de Tsereteli, y tildo de “contrarrevolucionario” al propio Tsereteli, denunciando que tenía intención de desarmar a los trabajadores; reafirmando el carácter pacífico de la manifestación. Ese artículo lo dirigió sobre todo a la militancia bolchevique de la base, ya que habían sido estos quienes quería hacer la manifestación armada y quienes acogieron con disgusto la cancelación (el Comité Bolchevique de Petrogrado estaba en contra de suspender la manifestación, el Comité de Petrogrado quiso que “el Partido Bolchevique cogiese la dirección de este movimiento”.

Debido a la presión de los Bolcheviques, el 12 de junio la Asamblea General de los Soviets de Toda Rusia (por boca de los mencheviques Bogdanov y Jinchuk) convocó otra manifestación para el 18 de junio, reivindicando sin un lema concreto “A favor de los Soviets”; aun así los bolcheviques fueron los únicos que se comprometieron con la manifestación, por lo tanto, lograron convertir esa manifestación en una demostración de fuerza a favor del Poder Soviético (y de manera transversal contra el Gobierno Provisional, los conciliadores y toda política burgués-imperialista), dando el Partido un paso muy importante para ganarse a las masas. Los bolcheviques se adhirieron a esa manifestación el 13 de junio; según Pradva “a la manifestación del 18 vamos a luchar por los lemas que queríamos mostrar el 10”.

Según datos de Stalin (cual fuera el principal organizador e impulsor de esta manifestación dentro del partido), la manifestación fue exitosa: “una inundación de gente y banderas (…) se cerraron todas las fabricas”. Como dice Dzhugashvili, “entre 400.000 y 500.000 aparecieron a la manifestación” (el historiador Alexander Rabinowitch da la cifra de 400.000 y Lenin “alrededor de 500.000”). Cantaron tanto la Marsellaise como la Internacional (himnos de la revolución democrática y de la revolución socialista), pero la mayoría de las pancartas eran a favor de la línea bolchevique. “!Abajo los diez ministros capitalistas!” o “¡Todo el poder a los Soviets obreros!”. Según el revolucionario georgiano, “la manifestación fue totalmente proletaria, sin la presencia de los burgueses (…) no fue un desfile, la manifestación tuvo un carácter de protesta”. Como afirma Stalin, “también mencheviques y eseristas olvidaron (¡o acaso se atemorizaron!) llevar lemas a favor de la coalición (…) y llevaron lemas confusos:” ¡No a la división!”, “¡Unidad!”, “¡Viva el Soviet!” y similares (…) Solo tres grupos llevaron lemas a favor del Gobierno Provisional: Yedinstvo, Bund y los cosacos, y también tuvieron ocasión de arrepentirse”. Sujanov el historiador menchevique también lo reconoció: “de vez en cuando entre las banderas bolcheviques aparecía una bandera en favor de la Asamblea General o de los eseristas, pero de inmediato se perdía por entre la masa”.

Según Lenin, esta manifestación “será en la historia de la Revolución Rusa un giro histórico (…) por que el proletariado revolucionario está marcando el rumbo de la revolución”.

La manifestación logró que el presidente del Congreso de los Soviets Chjeidze diera su palabra de liberar al bolchevique Jaustov. Finalmente tras asaltar anarquistas una cárcel al día siguiente (el 19 de junio) liberaron a Jaustov. Al día siguiente también en Petrogrado se hizo una manifestación de la derecha, mucho más pequeña, y el Gobierno tomó la decisión de asaltar la villa de Durnovo.