Huelga general en Petrogrado

Huelga general en Petrogrado

Announcement Date: 24th febrero 1917

El 24 de febrero se llevó a cabo una huelga general en Petrogrado. Según los cálculos del historiador Bruce Lincoln, 160.000 trabajadores secundaron la huelga, y cerca de 200.000 personas tomaron parte en las protestas. Estas protestas cogieron desprevenidas a las fuerzas gubernamentales, como muestran las palabras de un policía sobre aquél día: “nadie me había advertido que hoy iba a ser la revolución”. Conforme a la versión del historiador Orlando Figes, también hubo saqueos y violencia por parte de los manifestantes, aunque las manifestaciones se hicieron “mayormente en un ambiente festivo”.

El día comenzó nublado y tranquilo. Para las 9 de la mañana, salieron las primeras manifestaciones del centro de Viborg. Esta vez, contrariamente a los días anteriores, los partidos socialistas prepararon las manifestaciones a conciencia, teniendo éstas un carácter político desde el principio del día. De hecho, había agitadores socialistas en todos los mítines, siendo el grito más popular “¡Abajo el Zar!”.

Aquel día de huelga comenzaron a verse las primeras grietas del régimen, ya que, al contrario de los días anteriores, el Gobierno ordenó reprimir violentamente a los manifestantes. A pesar de ello, los cosacos rechazaron la orden, en un acto de complicidad hacia los manifestantes. A la mañana, cuando 40.000 trabajadores se disponían a ir al centro de la ciudad pasando por el puente Liteini sobre el río Nevá, los cosacos que cerraban el paso por el puente decidieron dejarles pasar. A la tarde, los cosacos se negaron a cargar contra los mítines revolucionarios de la plaza Znamenskaya. (Esta relación de complicidad que se daba con los cosacos no se dio hacia la policía, ya que éstos, al contrario de los soldados, eran vistos por las masas como enemigos, siendo incluso detenidos algunos de ellos.

El octubrista Aleksandr Guchkov se ofreció como intermediario entre los manifestantes y el poder, pero el gobierno rechazó la oferta. El gobierno se reunió y decidió repartir más pan, detener a los líderes revolucionarios y poner nuevas ametralladoras a la policía. A esta reunión no acudió el Ministro de Interior Aleksandr Protopopov, pensando que las revueltas no tardarían en cesar.

(En la imagen trabajadores huelguistas en la perspectiva Nevski de petrogrado, el 24 de febrero).