Sujanov, Nikolai

Periodista, economista, historiador y militante menchevique ruso. De joven apoyaba la ideología utopista-pacifista de Lev Tolstoi, y probablemente influenciado por el populismo de Tolstoi, se unió al Partido Eserista. En aquella época, su mayor preocupación era confluir la ideología marxista y la populista. Fue detenido por primera vez en 1904, pero no pasó mucho tiempo en la cárcel. Tomó parte en la revolución de 1905. En 1909 empezó a estudiar Economía, y comenzó a interesarse especialmente por el marxismo. En 1910 fue detenido otra vez y deportado, siendo liberado en 1913. Entonces empezó a trabajar en el Letopis (“Crónica”) de Gorki, una revista político-literaria, donde comenzó su relación con el escritor que duraría muchos años.

En 1914, estuvo en contra de la Primera Guerra Mundial, tomando una posición internacionalista. El comienzo de la guerra y sus reacciones a ella, lo acercaron a los mencheviques seguidores de Martov, uniéndose a ellos (aunque no llegó a romper nunca con los eseristas). Siguió de cerca los acontecimientos de febrero, y de esa forma, especialmente por los contactos que tenía en todos los partidos, fue uno de los protagonistas de los sucesos de febrero. Tomo parte en la reconstitución del Soviet de Petrogrado y fue elegido miembro del Comité Ejecutivo (aún y todo, cometió un gran error al decir que no habría revolución el 25 de febrero: “En Petrogrado hay disturbios, pero no habrá ninguna revolución”). Cuando el abogado menchevique Nikolai Sokolov escribió la Orden Numéro 1, Sujanov fue uno de sus inspiradores. Además, el 1 de marzo, el propio Nikolai Sujanov fue uno de los delegados del Soviet encargados de crear un Gobierno Provisional y negociar su programa junto con los Miembros de Comité de la Duma. Según Orlando Figes, fue el delegado más importante en nombre del Soviet. En marzo fue miembro de la Comisión de Enlace entre el Gobierno Provisional y el Soviet, es decir, miembro de la comisión creada por el Soviet para controlar al Gobierno Provisional. Escribió un libro sobre los acontecimientos de febrero, libro que los historiadores actuales siguen teniendo de referencia.

Aunque fue uno de los personajes más importantes del Partido Menchevique durante los días de febrero de 1917, no consiguió ser un referente ni en su partido ni en política. Según Orlando Figes: “Dentro del partido no tenía apoyos, no se alineaba con ninguna facción y siempre dudaba mucho. Veía los problemas políticos desde el punto de vista de un intelectual, no de un político”. Según Trotski: “Sujanov era un observador más que un hombre de Estado, un periodista más que un revolucionario, un racionalizador más que un periodista; era capaz de defender una concepción revolucionaria hasta que llegase el momento de llevarlo a la práctica”. A partir de 1917, se posicionó con los mencheviques de izquierda, en el sector de los “mencheviques internacionalistas” junto con Martov. Escribía junto en el diario Novaya Zhizn de Maksim Gorki. Poco a poco fue desconfiando más del Gobierno Provisional que él mismo había contribuido a crear, sobre todo porque no salía de la guerra; pero no tenía ningún programa alternativo, de hecho, era contrario a aliarse con los bolcheviques: durante junio y los Días de Julio de 1917, defendió la posición de los bolcheviques que habían preparado un “Golpe de Estado” o una “Sublevación”. Según Sujanov, las manifestaciones de julio tenían como objetivo “proclamar al Comité Central Bolchevique, con ese u otro nombre, como Gobierno legítimo”, y en su opinión, el regimiento 136 del pueblo Krasnoye Selo iba a arrestar a la dirección del Soviet, reivindicando un nuevo Gobierno. Defendió este punto de vista en sus memorias en 1920, pero más tarde admitió que “algunos elementos de aquella teoría eran contradictorios”. Nikolai Sujanov era partidario de un “Gobierno soviético”, pero no de un “Estado soviético” (es decir, de un Estado que basara todo su poder en los Soviet); no creía que Rusia pudiera avanzar hacia el socialismo, pero según él los Soviet podían llevar a cabo la “revolución democrático-burguesa” mejor que la burguesía.

El 10 de octubre de 1917, la reunión del Comité Central Bolchevique donde se decidió la rebelión armada tuvo lugar, irónicamente, en su propia casa, sin que él mismo lo supiera (aquella reunión había sido organizada por su mujer, la bolchevique Galina Flakserman). No defendió la Revolución Socialista de Octubre, y arremetió contra ella en diferentes aspectos. En el segundo, tercer y cuarto Congreso de los Soviets, fue miembro del VTsIK, representando a los mencheviques (dejó el puesto en junio de 1918, en el V Congreso, cuando los Soviet expulsaron del VTsIK a los mencheviques y los eseristas de izquierda). En 1921 dejó el Partido Menchevique y se unió al Partido Comunista de Alemania. También quiso unirse al Partido Bolchevique, pero no fue admitido. Más tarde, empezó a trabajar en el Instituto Comunista de Agricultura, hasta ser expulsado en 1930 (su concepción era contraria a la industrialización). Fue arrestado en 1931 por pertenecer a un grupo menchevique clandestino, y deportado a la provincia de Tobolsk para 10 años, aunque en 1935 se anuló su condena. En 1937 fue arrestado y ejecutado en 1939.

Hoy en día, es conocido principalmente por su monumental libro en siete tomos titulado “La Revolución Rusa”, escrito entre 1919 y 1921 y publicado en 1922.