Novaya Zhizn

El escritor Maksim Gorki, director de Novaya Zhizn, en las oficinas de la publicación.

En castellano llamada “La Nueva Vida”, fue una revista dirigida por el escritor Maksim Gorki, pese a que a finales de 1917 funcionaba en la práctica como un grupo político. Fue creado el Día de los Trabajadores el 18 de abril (en Rusia el calendario iba 13 días atrasado). Sus postulados se identificaban cada vez más con el ala izquierda del menchevismo (con la rama de Martov) y en un menos nivel con la minoría del ala derecha del bolchevismo (con la rama de Kamenev). Aparte de Gorki, los polemistas más conocidos de Novaya Zhizn eran Nikolai Sujanov y Vladimir Bazarov, ambos mencheviques de la línea de izquierda (así y todo, en esta revista había periodistas que luego se unieron al Partido Bolchevique, Larisa Reisner o Anatoli Lunacharski por ejemplo).

En Novaya Zhizn convergían unas posiciones en común entre el director Gorki y la línea de izquierda del partido menchevique: por ejemplo, posiciones digamos que “éticas” y “humanistas” contra la violencia revolucionaria, o establecer como precondición a la construcción del socialismo la “educación de las masas” que sólo podría conseguirse mediante “la democracia” (estos dos puntos alejaron a Gorki de Lenin). Además, tanto Gorki como Martov, estaban en contra de que Rusia continuara en la I Guerra Mundial, alejándoles eso (aquí estaban más cerca de Lenin y los bolcheviques) de los “socialistas del Gobierno” (los eseristas de derechas y los mencheviques defensistas). Por otro lado, las concepciones negativas que “sobre el poder” tenían Gorki y Martov  (“El Hamlet de la Revolución”) los unió: ambos creían que la mejor opción era una coalición de Gobierno de partidos socialistas, pero siempre supeditado a la Asamblea Constituyente, estos es, sin tener los Soviets “todo el Poder” (en contra de la idea de los bolcheviques). Martov por ejemplo, al contrario que los eseristas de izquierda, nunca rompió las relaciones con el Partido menchevique, ni tampoco, cuando sus posiciones (dejar la guerra y formar un Gobierno provisional entre los partidos de los Soviet hasta convocar a la Asamblea Constituyente) fueron negadas por la dirección del partido.

En un principio, Novaya Zhizn mantenía una especie de independencia y pluralidad, por ejemplo, tras los Días de Julio, rechazó la persecución del Gobierno contra los bolcheviques, incluso sacó algunas declaraciones de los bolcheviques (y esto trajo el cierre de la revista por unos días por parte del Gobierno de Kerensky, y de julio a septiembre salió con el título de Svobodnaya Zhizn-“Vida Libre”). Pero cada vez más, como hemos dicho, fue el portavoz del punto de vista de los mencheviques internacionalistas. Tenemos que tener en cuenta que los mencheviques internacionalistas no tenían (al contrario que los eseristas de izquierda o la Mezhrayonka) un revista o periódico de su línea, por lo tanto tuvieron una necesidad de “buscar refugio” en Novaya Zhizn. Esta revista por ejemplo, participó en el congreso “unitario” de los mencheviques de agosto de 1917, defendiendo el punto de vista del sector de Martov.

Un ejemplo de la politización y partidismo de Novaya Zhizn en la cita de Stalin en un artículo de 1917, al comentar unas elecciones para la Duma municipal donde pedía que “no se diese ni un voto a las candidaturas de Novaya Zhizn”. Por lo tanto, podemos decir que para entonces Novaya Zhizn funcionaba como un partido político al uso. El mismo Lenin atacó cada vez más a esta revista, calificando a la gente de Novaya Zhizn como “pseudointernacionalistas” y “también marxistas”. Un artículo largo publicado por Lenin en septiembre-octbre de 1917, titulado “¿Se mantendrá los bolcheviques en el poder?” Lenin critico los puntos de vista básicos de Novaya Zhizn. Según esta revista “los mencheviques y los eseristas ya no pueden gobernar solos”, pero un “Gobierno de obreros y campesinos pobres” (esto es, de los bolcheviques) también era imposible debido a seis razones: porque el proletariado se hallaba aislado de las otras clases, porque el proletariado se hallaba aislado de las “fuerzas vivas” de la democracia, porque el proletariado no podía adueñarse técnicamente del aparato de Estado, porque aun tomando dicho aparado no podría “hacer funcionar”, porque la situación era “muy compleja” y porque “sólo, no podría hacer frente a la contrarrevolución”. Lenin refutó estos argumentos uno a uno: según Lenin el proceso revolucionario había avanzado tanto que Rusa estaba polarizada en dos campos (dictadura de la burguesía y dictadura del proletariado), y no había lugar para proposiciones intermedias como la de Novaya Zhizn.

La ruptura definitiva entre los bolcheviques y Novaya Zhizn la podemos fechar el 16 de octubre de 1917. Ese día, Kamenev y Zinoviev, que seis días antes había asistido a la reunión del Comité Central Bolchevique, difundieron y denunciaron la decisión tomada en dicha reunión, la decisión de comenzar la insurrección armada. Novaya Zhizn se opuso a la Revolución de Octubre, ya que lo consideraba como una “revolución de un partido” más que una revolución soviética. Los días subsiguientes apoyaron las “Negociaciones Vikzhel”, esto es, pidió que se constituyese un Gobierno multipartidista de bolcheviques, mencheviques y eseristas (postura totalmente alineada con la de los mencheviques internacionalistas).

Los mencheviques internacionalistas tomaron el control de su partido en 1917, pero para entonces los mencheviques ya estaban muy debilitados (además el control de Martov sobre el partido no se extendió  a Georgia, único lugar donde los mencheviques conservaban su fuerza). La postura de Martov, era la misma que en los días anteriores a la Revolución de Octubre: “Gobierno soviético” de coalición de varios partidos bajo soberanía de la Asamblea Constituyente (por tanto, supeditaba los Soviets a ésta. Bajo Martov, los mencheviques intentaron conquistas la mayoría en los Soviets en 1918, sin unirse a las rebeliones antibolcheviques. Sin embargo, su posición, ya débil, se fue haciendo cada vez más débil.

Novaya Zhizn dejó de editar en julio de 1918.