Antonov-Ovseyenko, Vladimir

Militante bolchevique ucraniano. Fue militar de carrera (su padre también era militar) a pesar de que el clima zarista del Ejército de la Rusia Imperial lo hiciera sentir incómodo. Debido a ello, entró en círculos revolucionarios desde joven, a pesar de que se matriculó en la Escuela Militar de los Junkers de San Petersburgo en 1902. En 1903 se hizo miembro del Partido Obrero Socialdemocrata de Rusia (gracias al contacto de un miembro búlgaro) y creó la célula de Varsovia, pues allí estaba destinado por el ejército. En 1904 consiguió el cargo de teniente del ejército tras estudiar en la escuela de los junkers. En 1905 dejó la carrera militar desertando de la Guerra Ruso-Japonesa y entró en la vida clandestina del Partido, en 1905 intentó comenzar la revuelta en Polonia pero fue detenido y encarcelado. Tras salir en libertad después de una amnistía se sumergió de nuevo en el trabajo revolucionario en 1906, comenzando rebeliones revolucionarias en Odessa y Sebastopol. A consecuencia de ello fue detenido en la ciudad de Kronstadt y le impusieron la pena de muerte, pero se la conmutaron por la pena de 20 años de prisión (según el Diccionario Bibliográfico de la Academia de las Ciencias Rusa para entonces ya ere menchevique, según otros se unió a los mencheviques en 1910). Huyó de la cárcel en 1907 y anduvo en el trabajo clandestino, organizando cooperativas de trabajadores y clubes de ocio. En 1909 fue detenido de nuevo por culpa del infiltrado Malinovski y encarcelado durante seis meses (por lo visto no fue identificado y como juzgaron a su “identidad falsa” tuvo un castigo tan reducido) y en 1910 marchó al exilio, donde en principio se posicionó con los mencheviques (según la Academia de las Ciencias Rusa lo detuvo la policía alemana pero gracias a la presión de los socialdemócratas alemanes no lo extraditaron).

Sin embargo, en 1914, al comenzar la Primera Guerra Mundial, se posicionó contra la guerra, escribiendo en los diarios Golos (La Voz) y Nashe Slovo (Nuestra Palabra). Con esto, se hizo miembro de la Mezhraionka, aun y todo, no esperó a que ésta organización se uniera del todo a los bolcheviques: en mayo de 1917, cuando volvió a Rusia, se hizo miembro del Partido Bolchevique (la Mezhraionka se unió en julio).

El mandato que le dio el Partido Bolchevique fue el de trabajar en la Organización Militar Bolchevique. Comenzó a militar en la célula bolchevique de la ciudad de Helsingfors (Helsinki) y editaba el diario Volna (La Ola) de la Organización Militar Bolchevique. Antonov-Ovseyenko fue uno de los organizadores más importantes de la Organización Militar Bolchevique y durante los Días de Julio tuvo un papel dirigente (muchas manifestaciones las organizó la Organización Militar Bolchevique, no tanto el Partido). Debido a ello, fue encarcelado y salió de la cárcel el 4 de septiembre junto a Dibenko y Trotski. Al salir de prisión se convirtió en uno de los hombres más conocidos que tuvo el Partido en los Soviets: fue organizador del Congreso General de los Soviets de la Marina del Báltico en septiembre (dándole esto la responsabilidad de comisario para Finlandia), escribiendo él la resolución de ese Congreso general llamada ¡A todos los pueblos oprimidos!. En octubre también organizó el Congreso General de los Soviets de la Provincia del Norte (en aquella época los Soviets del Norte eran casi todos bolcheviques). En octubre de 1917 lo eligieron miembro y secretario del recién creado Comité Militar Revolucionario de Petrogrado (Milrevkom). Asimismo, ayudó a crear el Partido Bolchevique de Finlandia y fue representante en la Conferencia Democrática.

Como secretario del Milrevkom jugó un papel muy importante, de primer nivel, en la Revolución Socialista de Octubre de 1917: él escribió el documento en el que el Milrevkom anunciaba el comienzo de la Revolución Socialista, y él dirigió el asalto contra el Palacio de Invierno, y allí fue el responsable de la detención de los ministros del Gobierno Provisional. Antonov-Ovseienko dirigió el ataque desde la iglesia de San Pedro y San Pablo que estaba delante del Palacio de Invierno. Él fue quien envió el ultimátum al Gobierno Provisional. Según el periodista Albert Rhys Williams Antonov-Ovseienko fue “el líder militar de la Revolución de Octubre” y el historiador ruso Sergei Shramko está de acuerda con esa opinión: “¿Qué es lo que hizo Antonov-Ovseienko? ¡Él fue el líder del ataque contra el Palacio de Invierno!”. Como cuenta John Reed, fue el responsable de estos planes desde unos días antes (por lo menos desde el 21 de octubre): “encontré en un habitación a Antonov, de mote Ovseyenko, matemático y ajedrecista, revolucionario y ex-deportado, sumergido en los planes para tomar la capital” (tenemos que advertir de que Reed se confundió: a decir verdad Ovseyenko era su verdadero nombre y Antonov el mote). Según un informe que Antonov-Ovseyenko escribió el 23 de octubre la guarnición de Petrogrado estaba a favor de que los Soviets tomaran el poder, y la Guardia Roja debía encargarse de tomar las fábricas y los arsenales, pues el Gobierno Provisional no tenía tropas a su favor (este informe fue la base de los movimientos de los bolcheviques el día que comenzó la Revolución Socialista de Octubre). Además de esto, tuvo un difícil cometido: llevar a la cárcel sin daños a los ministros liberales, eseristas y mencheviques detenidos (pues los trabajadores querían lincharlos). El nuevo Gobierno Soviético lo eligió miembro del trío del comité que dirigía el Comisariado Popular para el Ejército y la Marina; junto a Pavel Dibenko y Nikolai Krilenko.

En los días de la revuelta de Kerenski-Krasnov fue uno de los jefes de las tropas que defendían la ciudad como miembro del Comité para la Defensa de Petrogrado. Durante esa revuelta los junkers lo detuvieron el 28 de octubre pero en los siguientes días los marineros lo liberaron. Entre noviembre y diciembre de 1917 fue comandante del Distrito Militar de Petrogrado, pero dejó ese puesto en diciembre para dirigir el Frente militar del Sur de Rusia y Ucrania. También fue diputado bolchevique de la Asamblea Constituyente.

Antonov-Ovseyenko estuvo en primera línea en la Guerra Civil, tanto luchando contra el Ejército Blanco recién creado en la Comarca del Don en diciembre de 1917 (consiguió liberar la ciudad de Rostov), y más tarde, en su patria, luchando contra la República Nacional de Ucrania. El 6 de diciembre de 1917 nombraron a Antonov-Ovseyenko comandante del Frente del Sur. El 26 de diciembre de 1917 encontramos a Antonov-OvseYenko a la cabeza de los bolcheviques que establecieron el poder soviético en la ciudad de Járkov, siendo proclamada allí la República Soviética de Ucrania (con Yevgeniya Box de presidente). Así comenzó la guerra entre la Rada de Ucrania y los soviéticos, y fue Antonov-Ovseyenko quien dirigió a los bolcheviques que liberaron Kiev en enero de 1918. Sin embargo, no duró mucho tiempo en Ucrania, dio enseguida el mando militar al eserista de izquierda Mijail Muraiov yéndose él a la Comarca del Don a luchar contra los blancos. Además, tras firmar el Tratado de Brest-Litovsk los bolcheviques tuvieron que abandonar Ucrania y reconocer la Rada, por tanto Antonov-Ovseyenko tuvo que irse más lejos, al Frente del Este, con el cargo de comandante. En el este aplastó la revuelta que los eseristas-maximalistas comenzaron en las ciudades de Izhevsk y Votkinsk en septiembre de 1918. Después de que Alemania perdiera la Primera Guerra Mundial y tuviera que abandonar Ucrania, Antonov-Ovseienko volvió de nuevo a Ucrania siendo miembro del Comité Militar Revolucionario de Ucrania (junto a Stalin y Volodimir Zatonski) y debido a ésto dirigió el frente de Ucrania entre noviembre de 1918 y junio de 1919. Tenemos que tener en cuenta que ese era un frente muy difícil, combatiendo blancos, anarquistas, nacionalistas ucranianos, alemanes no retirados del todo y distintas formaciones de campesinos; por tanto era imprescindible ser militarmente duro y políticamente flexible. En aquellas épocas Antonov-Ovseyenko consiguió liberar casi toda  Ucrania, haciendo posible el establecimiento de la Republica Socialista Soviética de Ucrania (durante un tiempo Antonov-Ovseyenko fue parte del Gobierno de esta republica soviética como Comisario Popular para Problemas Militares).

Entre finales de 1919 y comienzos de 1920 Antonov-Ovseienko se dio al trabajo económico, tanto en los Comités de Abastecimiento como en el Comisariado Popular del Trabajo, como en los Comités de Comercio Exterior. Entre 1920 y 1921 también fue parte de la dirección del NKVD y consiguió el puesto de vicepresidente del Gobierno Soviético. En 1921 tuvo otro difícil desafío ya que en aquella época era presidente del Soviet de la provincia de Tambov de Rusia. En Tambov, comenzó la que puede ser la revuelta campesina antibolchevique más fuerte de la época de los años posteriores a la Revolución, dirigida por los eseristas de izquierda, con Aleksandr Antonov a la cabeza, y Antonov-Ovseyenko era el encargado de hacerle frente. Tuvo que tomar unas medidas muy duras para aplastar la revuelta pequeñoburguesa. Escribió varios libros que contaban sus experiencias de guerra, el más famoso, La construcción del Ejército Rojo, escrito en 1923.

Tras la guerra trabajó tanto en el ejército como en la diplomacia. En lo respectivo al ejército, fue vicepresidente del NKVD (1920-1921) y entre 1922 y 1924 jefe del Departamento Político del Soviet Militar Revolucionario del Ejército Rojo (la dirección del Ejército Rojo). En 1924 dejó ese puesto siendo sustituido por Andrei Bubnov y comenzó con el trabajo diplomático. En ese aspecto, fue representante soviético plenipotenciario en Checoslovaquia (1925-1928), Lituania (1929-1930) y Polonia (1930-1934). Entre 1934 y 1935 fue fiscal de la Republica Soviética de Rusia y también lo nombraron representante del VTsIK. En la década de los 20 se posicionó a favor de la facción trotskista: según el historiador Tsipkin, amenazó con una revuelta del Ejército Rojo si no nombraban a Trotsky presidente sucesor de Lenin. Se mostró contra la Nueva Politica Economica y en 1923 firmó “el manifiesto de 46 miembros” a favor de Trotsky; pero en 1928 se pasó a la parte de la mayoría del Partido (según algunas fuentes continuaba teniendo conexiones con el exiliado Trotsky).

En 1936, cuando la Unión Soviética comenzó las relaciones diplomáticas con la República Española, Antonov-Ovseyenko fue nombrado cónsul en Barcelona, por tanto también participó en la Guerra española. Según Dolores Ibarruri “los trabajadores de Catalunya querían mucho a Antonov-Ovseyenko. Él se unió a ellos, compartiendo su sufrimiento. Esto no podemos de ninguna manera olvidarlo”. Dimitió en 1937 (según algunas fuentes lo obligaron a dimitir porque intentó proteger al POUM y a los anarquistas, pero esto no está probado).

En octubre de 1937 el NKVD lo detuvo, pero salió libre y en 1938 lo nombraron Comisario Popular para la Justicia de la República Soviética de Rusia. Sin embargo, fue de nuevo detenido en 1938 debido a sabotaje contra el Estado y conexiones con el troskismo y fue ejecutado en 1939.

(Anécdotas: a) Antonov-Ovseyenko tenía fama de buen jugador de ajedrez. b) En Járkov, cuando se creaba la República Soviética de Ucrania, los trabajadores y mineros se le quejaron de que los patrones no les pagaban. Antonov-Ovseyenko detuvo a los dueños, los metió en un vagón de tren y les dijo que si no pagaban inmediatamente lo que debían a los trabajadores y establecían la jornada laboral de ocho horas, los castigaría a hacer trabajos forzosos. Los trabajadores cobraron sus sueldos y Lenin mismo felicitó a Antonov-Ovseyenko “por tomar medidas ejemplares para la dictadura de los proletarios”. c) Mientras estaba en Barcelona, Antonov-Ovseyenko se volvió muy catalanista, incluso aprendió catalán. Juan Negrín, socialista que fue jefe de Gobierno de España dijo que “Antonov-Ovseyenko es más catalán que los catalanes”).