Rodzianko, Mijail

Político liberal-conservador ruso de origen aristocrático ucraniano (era descendiente de la famosa familia cosaca Rodzianko y se llamaba a sí mismo “pequeño ruso” (Maloros)). Debido a su origen aristocrático, estudió en una escuela aristocrática, por tanto, comenzó su carrera cerca de la Corte y también fue Chambelán. Destacó en las zemstvo como reformista, siendo jefe del zemstvo de la provincia de Yekaterinoslav (Dnipropetrovsk). Más tarde ayudó a crear el Partido Octubrista. Fue diputado a partir de 1907, a partir de 1911 fue presidente de la Duma, siendo sustituyendo a su compañero de partido Aleksandr Guchkov. Era enemigo de Rasputín e intentó sin éxito que éste se alejara de San Petersburgo. Rodzianko, a diferencia de muchos dirigentes liberales (por ejemplo, el jefe de su partido Aleksandr Guchkov), no fue favorable a un “golpe de Estado blando” por la lealtad que le tenía al zar. Según Rodzianko el Manifiesto de Octubre de 1905 que firmó el zar podía garantizar una evolución hacia un sistema constitucional en Rusia, y no había más motivos para cambios repentinos. Intentó combinar el liberalismo y la lealtad personal al zar y por ello puede que Rodzianko fuera el más conservador entre los liberales rusos.

En los Días de Febrero de 1917 tuvo un importante papel, aun y todo, es dudoso si tuvo ese papel porque él lo quiso o no. Rodzianko, como presidente de la Duma, quiso convencer al zar de que impusiera un Gobierno liberal o constitucional, y tras las negativas de éste (), el 27 de febrero creó el Comité Provisional de Miembros de la Duma junto a otros parlamentarios, siendo él el presidente. El mismo 27 de febrero, tras dimitir el Gobierno zarista, el Comité Provisional de Miembros de la Duma fue el nuevo Gobierno de Rusia en la práctica. Sin embargo, según muchos, Rodzianko no quería tomar el poder, ya que no quería rebelarse contra el zar. Como él dijo: “no soy revolucionario y no quiero hacer la revolución; pero si ha ocurrido ha sido porque no han querido escucharnos”. De hecho, según muchos autores, Rodzianko no quería “rebelarse” contra el zar y tenía miedo de tomar el poder; siendo la convicción de evitar una revolución demasiado radical o la “anarquía” (en palabras de Rodzianko) por el vacío de poder (el 27 de febrero el Gobierno dejó el puesto y como le dijo Vasili Shulgin: “alguien tiene que tomar las responsabilidades de los ministros”) y sobre todo la presión de los trabajadores –los trabajadores crearon el Soviet de Petrogrado y querían el cambio de régimen enseguida- lo que le empujó a tomar el poder. Según esas últimas versiones, Rodzianko “estaba obligado a tomar el poder” (teniendo en cuenta que los que podían tomar el poder, los representantes de los Soviets, dirigidos por el menchevismo, no querían tomar el poder). Por tanto, prácticamente, del 27 de febrero al 1 de marzo que se formó el Gobierno Provisional, Rodzianko fue de facto “primer ministro de Rusia” (aunque no fuera denominado así oficialmente, ni él nunca lo reivindicara así). En aquellos días Rodzianko se posicionó a favor de la monarquía constitucional, no a favor de la República.

El 1 de marzo Rodzianko, junto al Soviet de Petrogrado, negoció que se formara el Gobierno Provisional (a pesar de que no fue el que más peso tuvo en esas negociaciones). El 3 de marzo el Gran Duque Mijail (el hermano del zar) reusó el trono después de que Rodzianko le dijera “la Duma no puede asegurar tu seguridad”. A pesar de ser presidente del Comité de Miembros de la Duma no entró en el Gobierno Provisional y mantuvo el puesto de presidente de la Duma. A pesar de todo, tras la Revolución de Febrero la Duma perdió importancia como órgano de representación (recordemos que fue elegida mediante sufragio no-paritario), tanto porque los Soviets tenían una legitimidad mucho mayor como porque se dio a conocer que la nueva Asamblea Constituyente sería considerada “el verdadero parlamento”; por tanto el papel de Rodzianko era cada vez más oscuro.

Ante una manifestación feminista que ocurrió el 19 de marzo, Rodzianko, en una declaración que hizo como presidente de la Duma, se mostró partidario del derecho al voto de las mujeres. Hacia julio, pasados los Días de Julio, Rodzianko apareció como jefe de la nueva derecha, de los que pensaba que “los Soviets eran inadecuados o demasiado débiles para restablecer el orden” y favorable de la línea de establecer la dictadura burguesa: en la Conferencia de Estado de Moscú se mostró a favor de esas ideas.

Tras la Revolución de Octubre huyó de Petrogrado. Apoyó al Ejército Blanco en la Guerra Civil (su sobrino, Aleksandr Rodzianko, fue comandante del Ejército Blanco) y en 1920 marchó al exilio, a Yugoslavia. Murió en 1924, en el pueblo Beodra de la región de Vojvodina.

(Anécdota: Rodzianko se llamaba a sí mismo “el hombre más gordo de Rusia”, utilizó esa frase una vez que reunió con el zarevich Aleksei)