Lvov, Georgi

Político ruso liberal. Su interés por la política comenzó a finales del siglo XIX y principios del XX, sobre todo en órganos de autogobierno local formados sobre todo por nobleza liberal llamados zemstvo. En la guerra ruso-japonesa ayudó a atender a los heridos. Junto con la revolución de 1905, se inscribió en el Partido Kadete. Sin embargo, según el historiador Orlando Figes: “Lvov nunca fue hombre de partido (…) veía la teoría política muy lejos, muchas veces mezclaba eseristas y marxistas (…) pero su espíritu práctico y conciliador, lo convirtieron en hombre estimado en el partido, siempre que había una discusión dentro del partido le pedían su opinión”. Fue elegido varias veces diputado para la Duma, y el primer ministro Sergei Witte también le ofreció un cargo de ministro aunque lo rechazó. En 1913 fue elegido alcalde de Moscú, pero no pudo asumir el cargo pues fue vetado por el Gobierno.

En 1914 trabajó en organismo civiles para la producción armamentística, sobre todo fue dirigente de la Unión de los Zemstvo, y cuando este se unió a la Unión de Ciudades, fue también dirigente del nuevo organismo, el Zemgor. Ello contribuyó a alimentar su rabia hacia los políticos de la Corte. Entre 1916 y 1917, Lvov empezó a acercarse a la idea de un golpe de palacio o golpe de Estado blando liberal.

En los días de febrero de 1917, no destacó pues no era un político de primera línea. Fue miembro del Comité Provisional de los Miembros de la Duma, pero no en primera fila. El 1 de marzo, el hecho de nombrar a Lvov como primer ministro del Gobierno Provisional, seguramente fue por “el espíritu práctico y de consenso” mencionado anteriormente y también quizá porque no estaba tan unido a su partido, por lo que era más aceptable para todos los partidos.

El papel que Lvov tuvo como primer ministro, fue el de defender los intereses de la burguesía. Aún y todo, por lo que parece, por su carácter “conciliador”, no era propenso a la intervención. Según Orlando Figes, “quizá Lvov era más adecuado como alcalde de Londres, que como primer ministro de la Rusia complicada de 1917”. A ese respecto, existen diversas valoraciones, también entre los historiadores liberales: según Figes, “Lvov era una persona muy positiva, y él creía que el pueblo sabría solucionar sus problemas”; pero Richard Pipes tiene un punto de vista muy negativo: “el populismo radical de Lvov, en la frontera con el anarquismo (…) consistía en dejarlo todo en manos del “pueblo”, como si él no tuviera que tomar ninguna decisión y se tuviese que limitar a “registrarlo” todo”. Ostentó el cargo hasta julio de 1917, cuando en la crisis de julio se dio cuenta de la falta de autoridad que ostentaba ante el pueblo ruso (sobre todo ante los trabajadores).

Fue detenido en la Revolución Socialista de Octubre y luego encarcelado en Yekaterinburg, pero más tarde escapó de la cárcel. Al ser contrario a la revolución, se posicionó a favor del Ejército Blanco. Fue dirigente de la organización de la “Consulta Política” de Paris. En 1919, intentó convencer al presidente de los EEUU Woodrow Wilson de que ayudase al Ejército Blanco. En los últimos años de su vida, sobre todo con la Nueva Política Económica, reconoció la labor del Gobierno Soviético con estas palabras: “Ahora, en Rusia, con todos sus fallos, el Estado es más que nunca del pueblo”.