Kollontai, Aleksandra

Bolchevique rusa de origen ucraniano y finlandés nacida en 1872.  Inició su militancia política en 1894 impartiendo clases nocturnas para trabajadores. Inicialmente se unió a las ideas de los narodniki (populistas). Sin embargo, en 1896, debido sobre todo a la influencia de Jelena Stasova ingresó en San Petersburgo en la Liga para la Lucha por la Emancipación de la Clase Obrera. En 1898 viaja por primera vez al extranjero profundizando en sus conocimientos de las teorías marxistas. En 1899 vuelve a Rusia y se afilia al Partido Obrero Social Demócrata Ruso (POSDR). Tomó parte activa en la Revolución de 1905 y creó en 1907 la primera asociación de mujeres trabajadoras de Rusia: Asociación para la Ayuda Mutua de las Mujeres Trabajadoras de San Petersburgo.

En aquella época anduvo a vueltas con mencheviques, incluso cuando teniendo que exiliarse en 1908, participó en trabajos de agitación para el Partido Socialista Alemán (por ejemplo, tomo parte en la conferencia de “unificación” de los mencheviques de agosto de 1912). El inicio de la Primera Guerra Mundial le ayudó a definirse y, atendiendo a su convicción internacionalista, se unió al Partido Bolchevique, que defendia una postura internacionalista y en contra de la guerra. En 1914 fue testigo en el propio Parlamento de la traición del Partido SocialDemócrata Aleman, que votó en el Parlamento, a favor de los créditos para financiar la guerra (la anécdota del parlamentario socialista alemán que cuando le vió dijo “¿Qué hace esta rusa aquí?” refleja bien la propagación del chovinismo en aquella época).

En 1915 organizó junto con otros militantes la Conferencia de Zimmerwald y su escrito “¿Quien necesita la guerra?” consiguió una gran fama, siendo ampliamente difundido y llegando a convertirse en uno de los textos internacionalistas más conocidos entre los socialistas a nivel internacional. En aquel año se unió al Partido Bolchevique. En 1916 se refugió, junto con Trotski y Bujarin en Nueva York. En 1917 regresó a Rusia y en seguida fue elegida como miembro del Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado. Cuando Lenin escribió las Tésis de Abril, fue una de las pocas figuras bolcheviques de renombre que las apoyó desde el inicio. Es más, ella fue quien introdujo en Rusia las Cartas desde lejos, escritas por Lenin en marzo desde Zurich y que adelantaban las ideas de las Tésis de Abril. Tras las Jornadas de Julio fue detenida y encarcelada. Durante el mismo mes de julio y estando en al cárcel fue elegida miembro del Comité Central del Partido Bolchevique y tomó parte en la determinante reunión del 10 de octubre, en la que el Partido Bolchevique se decantó por la insurrección. Durante la Revolución de fue delegada en el II Congreso Panruso de Soviets y miembro del Comité Ejecutivo Central de los Soviets. Tras la revolución fue nombrada Comisaria del Pueblo para Asuntos Sociales, siendo la primera mujer (exceptuando los casos de las mujeres de origen aristocrático) en ser miembro de un gobierno. Desde este cargo promovió diversas medidas en favor de la liberación de la mujer, entre otras, la legalización del divorcio y del aborto, el impulso de la baja por maternidad, de la igualdad salarial entre hombres y mujeres y de las facilidades para la crianza.

Kollontai se posicionó en contra del acuerdo de Brest-Litovsk y debido a ello no consiguió renovar en 1918 su pertenencia al Comité Central. Por extensión, abandonó también el cargo en el Gobierno. Sin embargo, todo ello no redujo su compromiso con la causa de la revolución y en 1918 organizón el Primer Congreso Panruso de mujeres obreras y campesinas. De ese congreso surgió Zhenotdel, organización bolchevique para la liberación de género. En 1919 hizo trabajos de propaganda en Ucrania en favor de la causa bolchevique. En 1920 se convirtió en la lider de Zhenotdel. Fue, además, una de las editoras del periódico Kommunistka (Mujer Comunista). Sin embargo, ese mismo año se unió a los comunistas de izquierda, formando parte de de la llamada “Oposición Obrera” cuya figura más destacada era Aleksandr Shliápnikov, que definida como “anarco-sindicalista”, fue finalmente superada en el X Congreso del Partido Bolchevique en 1921.

En 1922, tras solicitar un “puesto humilde” fue miembro de la representación soviética en Noruega y en 1924 embajadora en ese país. Posteriormente fue embajadora en México y Suecia. También tomó parte en la delegación soviética de la Sociedad de las Naciones. Su mayor éxito como embajadora lo cosechó gracias a la responsabilidad que tuvo en las negociaciones para la finalización de la guerra fino-soviética de 1939-40. Se retiró en 1945, muriendo en 1952.