Balabanova, Anzhelika

Militante ucranio-italiana bolchevique (conocida como Angelica Balabanoff en Occidente). Nacida en Ucrania, estudió en Bruselas, donde se imbuyó de ideas marxistas, y posteriormente se afincó en Roma, donde entró a militar en el Partido Socialista Italiano, de la mano de Antonio Labriola, quien era uno de los más destacados teóricos marxistas de la época (anécdota: Balabanova fue quien introdujo en el socialismo y en el marxismo al futuro dictador fascista Benito Mussolini). Se inició muy pronto en el feminismo socialista de la mano de Clara Zetkin. En 1912 es elegida miembro del Comité Central del Partido Socialista Italiano. Con la guerra, tuvo que exiliarse en Suiza donde forma parte de la comunidad de los exiliados socialistas; allí se incorpora plenamente a la corriente internacionalista y opuesta al intervencionismo de Mussolini (Balabanova pugna por la expulsión de este del Partido Socialista Italiano). El estallido de la guerra hace que Balabanova retome su contacto con el movimiento socialista ruso, entra como colaboradora del periódico internacionalista de exiliados Nashe Slovo (“Nuestra Palabra”), formado sobre todo por (ex)mencheviques internacionalistas (Martov, Trotski, Antonov-Ovseienko, Uritski…). En 1915, en la Conferencia de Zimmerwald de socialistas opuestos a la guerra, Balabanova es delegada del Partido Socialista Italiano, además de ser la secretaria de la Conferencia debido a su amplio dominio de los idiomas. En 1917 se traslada a Rusia, donde se afilia a los bolcheviques. Tras la Revolución de Octubre, trabaja como dirigente en el Partido Bolchevique, entre otras instancias en la Zhenotdel, la organización bolchevique para la liberación de género. En 1919 al crearse el Komintern o Internacional Comunista, es elegida para el Comité Central del mismo, con el cargo de secretaria. Sin embargo es cada vez más crítica con las medidas de la dictadura del proletariado, hasta que sale de la República Soviética Rusa en 1922 (es expulsada del Partido Bolchevique en 19124, por “declaraciones antisoviéticas”). Vuelve a Italia, donde lidera el pequeño “Partido socialista maximalista italiano”, un partido entre el viejo Partido Socialista y en recién creado Partido Comunista (como tal intenta crear la “Internacional II y media” entre la Internacional Socialista y la Comunista, siendo este intento un fracaso). Sin embargo, al de poco tiempo debe exiliarse a Suiza de nuevo (y posteriormente en Nueva York), debido a la victoria del fascismo. Tras el derrocamiento del fascismo vuelve a Italia donde lidera un pequeño partido, el Partido Socialista Obrero. Muere en Roma en 1965.