Yakovleva, Varvara

Bolchevique rusa, fue miembro de este partido a partir de 1904. En 1906, en 1910 y en 1913 fue detenida (en las dos últimas huyo de la prisión), y finalmente en 1914 detenida y deportada a Astrajan, hasta 1916. Cuando fue liberada, le dieron el cargo de secretaria de la organización de los bolcheviques de Moscú. El 10 de octubre de 1917, en la reunión en la que el Partido Bolchevique decidió rebelarse, fue la encargada de levantar las actas. En los días de la Revolución de Octubre, tomo parte en las barricadas en las luchas callejeras de Moscú. En 1918 fue contraria a la firma del tratado de Brest-Litovsk (se posiciono con los comunistas de izquierda). En mayo de 1918 se metió en la policía secreta Cheka (Comisión Extraordinaria Panrusa para la Lucha contra la Contrarrevolución y la Especulación), y de mayo de 1918 a enero de 1919 fue vicepresidenta de la Checa (lugarteniente de  Dzerzhinski) y cabeza de la Checa de Petrogrado. En marzo de 1919 fue un alto cargo del Comisariado del Pueblo para el Abastecimiento, por lo tanto tuvo una gran importancia en la política de la Guerra Civil, ya que el reparto de alimentos y la confiscación de excedentes fueron decisivos para ganar la guerra. A comienzos de la década de los 20, se unió a la tendencia de ultraizquierda en el seno del partido, por ejemplo, en los debates en torno a los sindicatos. De 1930 a 1937 fue Comisaria del Pueblo (ministra) para las Finanzas de la Unión Soviética. Pese a todo, acusada de tomar parte de un plan de rebelión de un círculo opositor del partido, fue detenida en 1937 y en 1938 condenada a 20 años de pena de cárcel, y durante la II Guerra Mundial, ejecutada.