Kamenev, Liev

Militante socialista ruso, uno de los aliados más importantes de Zinoviev en los momentos históricos clave del Partido. En 1901 se inscribió en el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso y al separarse ese partido al año siguiente, se unió a los bolcheviques. Pronto pasó a la clandestinidad para trabajar para el Partido; así trabajó en la redacción de los periódicos Proletari y Pravda. En 1907 lo eligieron miembro del Comité Central del Partido Bolchevique y fue un colaborador cercano de Lenin, por ejemplo le ayudó a preparar la Conferencia Bolchevique de 1912. Lo detuvieron a comienzos de la I. Guerra Mundial y frente al tribunal zarista hizo una declaración alejada del internacionalismo defendido por Lenin. A pesar de ello lo enviarían a Siberia y pasaría allí dos años. En 1917, al estallar la Revolución de Febrero, fue una de las personas más importantes del Partido Bolchevique junto a Stalin (pues casi todos los demás estaban en el exilio). Sin embargo, la táctica propuesta por Kamenev era muy antileninista y medio menchevique al apoyar al Gobierno Provisional, contraria a llevar a cabo la insurrección proletaria y considerar que la revolución socialista era “demasiado temprana”, y proponía la conciliación con la burguesía (en la práctica, acercaría a los bolcheviques al menchevismo). Lenin, al volver del exilio y publicar las “Tesis de Abril”, recuperó el control del Partido e impuso la línea política correcta dentro de éste, la que tenía como objetivo dirigirse hacia la revolución socialista, y por tanto Kamenev quedó apartado. En el 10 de octubre, en una asamblea de Comité Central del Partido Bolchevique, cuando se votó una resolución que llamaba a encender la revolución, Kamenev y Zinoviev votaron en contra. Más aun, en el 16 de octubre, en un artículo escrito junto a Zinoviev en el periódico Novaia Zhizn (“Nueva Vida”), revelaron, propagaron y denunciaron la estrategia revolucionaria de los bolcheviques, cometiendo una gran traición al Partido (Lenin pidió que Kamenev y Zinoviev fueran expulsados del Partido). Sin embargo, cuando la Revolución Socialista comenzó en el 25 de octubre, Kamenev tomó parte y el II Congreso Mayor de los Soviets lo eligió presidente del Comité Ejecutivo Superior de los Soviets (como el poder soviético era derivado de los Soviets y del Comité Ejecutivo representante de éstos, este puesto era parecido al de presidente o Jefe de Estado de la República Soviética Rusa, por lo tanto fue el primer Jefe de Estado de la República Soviética). Aun y todo, a los pocos días, por la presión de los mencheviques y los eseristas, hizo un llamamiento para que los bolcheviques compartieran el poder con estos partidos pequeñoburgueses conciliadores antisoviéticos (lo que en la práctica sería una rendición de la Revolución), y cuando su propuesta no fue aceptada, dimitió de la presidencia del Comité Central y del Comité Ejecutivo de los Soviets. Esta actitud torcida y bilateral más adelante Lenin y los bolcheviques no la olvidarían. A pesar de no olvidarlo, sería perdonado enseguida y en 1918 entraría en el Consejo de Comisarios del Pueblo, como Comisario Popular para el Trabajo y la Defensa, en el mismo año lo eligieron presidente del Soviet de Moscú (alcalde de Moscú) y en 1919 entraría de nuevo en el Comité Central del Partido Bolchevique. En la década de los 20 anduvo en algunas maniobras para hacerse con el poder y a partir de 1925, junto a Zinoviev, hizo oposición a la dirección de Stalin elegida por el Partido. En 1927 el XV Congreso Mayor del Partido lo expulsó por obrar contra el Partido. En 1928 sería aceptado de nuevo; sin embargo, en 1932 fue expulsado otra vez por ser sabedor de unas intenciones de golpe de Estado y no dar noticia de ellos. Aunque en 1933 fue aceptado de nuevo, en 1934 al fin, junto a Zinoviev, sería expulsado definitivamente, por tener intenciones golpistas y complicidad en tomar parte en el asesinato de Kirov. Además de eso, fue juzgado y condenado a muerte por ello.